La guerrilla del ganchillo se atrinchera en Madrid



Desde 2011 las calles de Madrid lucen más coloridas y abrigadas gracias al yarnbombing o 'guerrilla del ganchillo', una nueva tendencia callejera que ha fomentado el resurgir de esta técnica de costura en el espacio urbano.


Forrar los bolardos del barrio del Lavapiés, abrigar los árboles de la capital madrileña, ponerle calcetines a Pío Baroja e incluso ponerle falda a la osa de Madrid (en el monumento del Oso o la Osa para algunos y el madroño) en el Día de la Mujer.


Las calles de Madrid aparecen adornadas y esperan la reacción de los visitantes y de los vecinos de barrios como Lavapiés que incluso se han acostumbrado a esta presencia de lana. La misión del yarnbombing (o urban knitting) es sencilla, decorar los espacios públicos y sin agredir al entorno ya que se pueden quitar fácilmente sin contaminar.

El yarnbombing se creó en Holanda en el año 2004 y desde entonces, muchos grupos del ganchillo han decidido actuar en sus respectivas ciudades o países, como es el caso español, en el que operan diferentes pandillas de ganchillo en A Coruña, Barcelona, Bilbao, Burgos, Valencia, Zaragoza y Madrid. En la capital, el movimiento ha inspirado diferentes blogs, ha animado a que la gente se reúna para decorar las calles e incluso ha inspirado un cortometraje elaborado por los alumnos del CIFP José Luis Garci llamado 'En la vía pública'. 

Incluso en La Tabacalera de Madrid, se han organizado "ganchi - quedadas" en la Sala de Costura. Una nueva forma de ganchillo urbano se ha empezado a desarrollar en Madrid, ahora solo hay que esperar a encontrarse con la próxima creación.





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